Mujer y calcio

El paso de la adolescencia a la adultez   conlleva a una disminución del consumo de lácteos. Existen estudios que demuestran que sólo el 53% de los hombres y 21% de las mujeres de 19 a 30 años consumen la cantidad requerida de Calcio (1). El 39% de los hombres y el 43% de las mujeres de 20 a 29 años consumen menos de 1 porción de lácteos por día (2).

Existe evidencia de que el consumo de lácteos   está relacionado con el correcto funcionamiento de la presión sanguínea. Durante el embarazo, el consumos adecuado de lácteos,  disminuye el riesgo de desarrollar preeclampsia gracias a que el calcio puede reducir la sensibilidad vascular a agentes vasopresores, asimismo se observó una reducción significativa en la sensibilidad vascular a la angiotensina II después del adecuado consumo de calcio (3). La dieta DASH (The Dietary Approaches to Stop Hypertension) ha demostrado que la combinación de una alimentación con verduras, frutas y lácteos bajos en grasa reduce efectivamente la presión sanguínea en pacientes con y sin hipertensión. Se cree que el calcio disminuye la actividad del sistema renina-angiotensina, mejorando el balance sodio-potasio e inhibe la constricción de la célula vascular del músculo liso.  El consumo de calcio además de facilitar la pérdida de peso, mejora la sensibilidad a la insulina lo que también contribuye a la disminución de la presión sanguínea (4).

Estos estudios nos dejan en evidencia la importancia del consumo de lácteos en la adultez, donde es responsabilidad de cada uno de nosotros el tener una dieta balanceada.

Etapa de la vida Cantidad recomendada
Hombres adultos  entre 25  a 65  años de edad 1000 mg
Hombres adultos  sobre  65  años de edad 1200 mg
Mujeres  adultos  entre 25  a 50  años de edad 1000 mg
Mujeres adultas de 51 a 70 años de edad 1200 mg

NIH, USA, 2013